Lo idéntico de la soledad

Por El Sultán Ossorio

Desde hace un tiempo vengo pensando en la letra de Cactus. La rima, como dice un amigo, es básica (piel/hiel/miel; médanos/témpanos; eternidad/soledad, etc). Acepto su argumento, irrefutable, pero me parece que juega un papel preponderante en el clima del tema de Fuerza Natural.

Por su parte, la letra empieza con el mejor verso de la canción: “Un cactus suaviza mis yemas con su piel”. Vale aclarar que “yema” no sólo hace referencia a la cara opuesta a la uña, en el extremo de los dedos, sino también al brote desde el cual crecen las ramas de las plantas. Por esto, las yemas que se suavizan por el contacto con la piel, pueden ser pensadas como el lugar del nacimiento de las espinas del cactus, o bien, como los dedos que las tocan. Lo que no queda claro es quién es el cactus. Digamos: los dedos bien pueden ser espinas. Desde ahí comienza la confusión, la vorágine de una fusión mística que se acrecienta con las imágenes que le siguen.

El cactus florece una vez por siglo por la pronunciación de un nombre que no aparece en la letra. Y claro, es el nombre de la alteridad por antonomasia. Nombrarlo es reducirlo, ponerle una cota, un límite; los místicos lo saben mejor nadie. Quizás por eso Cerati nos deje con la pregunta en los labios: ¿Qué nombre es el que convierte en “miel” el “…veneno más amargo que la hiel”? La repetición de  “En tu nombre, en tu nombre”, se convierte en una letanía que suspende la respiración antes de la inmersión en ese mar donde las cosas dejan de regirse por el principio de identidad, que paradójicamente, como las tradiciones bien han enseñado, reaparece en el seno de la soledad como lo que contiene la multiplicidad de las diferencias.

“Y los médanos, serán témpanos

en el vértigo, de la eternidad

y los pájaros, serán árboles

en lo idéntico, de la soledad”

Dos imágenes del desierto se contraponen por sus cualidades antes de transfigurarse: la sequía de los médanos y la humedad fría de los témpanos. La soledad y la eternidad, abismo del vértigo, completan el cuadro del éxtasis.

“Cuando te busco

no hay sitio en donde no estés”.

¿Qué más decir?

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s