Los Sobornados de Fritz Lang

The Big Heat 1

Por Nicolás Ghigonetto

En su etapa holliwoodense, Lang lanza una serie de películas afiliadas al cine negro y otras lo rozan. Entre ellas encontramos: Sólo se vive una vez (1937), Mientras Nueva York duerme (1956), Deseos Humanos (1954) y, entre otras, Los sobornados (1956). La misma fue proyectada durante el mes de Julio en el cineclub del teatrino de la Trapalanda.

El filme presenta, en la primera escena, un suicidio. Tom Duncan se vuela los sesos y deja una carta en la que se acusan conexiones entre la policía y los gánster del condado. Este asunto quedará en manos del sargento Bannion (del departamento de Crímenes de la policía) que deberá lidiar con los supuestos involucrados en el asunto y los superiores de la policía.

A través de una confusa confesión, por parte de una amante de Duncan, que delata no haber sido un suicidio lo que arrojó al empresario a la muerte, Bannion comienza su investigación en centros conflictivos de la ciudad: la casa de Duncan (habitada por la misteriosa viuda), el prostíbulo, lugares habitados por patotas criminales.

Esta investigación lleva a Bannion a darse cuenta que los hilos entre la mafia y la policía están tejidos con la misma seda y que apartarse del caso es una opción correcta.

A pesar de que la cinta nos muestra un policial perfectamente clásico (en el que la muerte se presenta primero y, como consecuencia de ella, la pesquisa) no dejan de presentarse elementos del cine negro. Por un lado, una cantidad de muertes le siguen a la primera; la esposa de Bannion es presa de los aprietes de la mafia al igual que la amante de Duncan. Por otro, el sistema mafioso/judicial se muestra, como consecuencia de la seguidilla de muertes, sólido y con un gran poder. Este último factor hace efecto sobre la tensión de la narración y hace pensar al espectador que el sargento será atrapado por la telaraña de la mafia.

La nota política del filme se posa en dos alas: a) la crítica al sistema judicial de la época del ´50, en un plano superficial b) la idea del cambio de era de mitades de siglo XX, en un sentido más profundo. Las estructuras mafiosas están cayendo, los gangsters serán expulsados y mutaran las formas del mal. El personaje de Bannion triunfa en su cometido porque la época lo demanda. Ya no se pensará a los mafiosos al estilo de “El Padrino” sino que la justicia triunfará sobre esas castas familiares que, seguramente, mudarán hacia otras redes de negocios fraudulentos.

Con la actuación de Glenn Ford haciendo de Bannión, Alexander Scourby desempeña el papel del tenebroso Mike Lagana, Lee Marvin hace de Vince Stone, Gloria Grahame de la dulce Debby Marsh, entre otro elenco de notables.

La música va de la mano de un conocido del cine Daniele Amfitheatrof, quien participa en, entre una innumerable lista, “El Ciudadano”.

La película no puede dejar de ser vista tanto por la filmografía del autor de Metrópolis como por su sensibilidad particular.

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